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"Los médicos debemos salir de nuestro propio laberinto"
El Consejo de Médicos de la provincia de Córdoba es la institución que agrupa a todos los matriculados que ejercen la medicina en nuestra provincia.
En el Día del Médicos, LA VOZ DE SAN JUSTO dialogó con el presidente de la Junta Directiva de esta entidad, Mario Daniel Fernández, quién el pasado 14 de noviembre ha sido ratificado en la conducción de la mas importante entidad médica provincial. El profesional hace especial referencia a la propuesta de la entidad para enfrentar las denuncias de mala praxis. Entrevista realizada al Dr. Mario Daniel Fernández.

-¿En qué radica a confianza de los médicos en el Consejo que los nuclea a nivel provincial? - El mérito es de un grupo de colegas que nos propusimos trabajar en serio en defensa de la dignidad profesional, para la cual fue necesario escuchar, analizar los problemas, pensar en soluciones y realizar las acciones necesarias para hacerlas realidad, privilegiando la concordia, la búsqueda de consensos, el respeto por todos los colegas. Por cierto, dentro de los objetivos precisos que la ley establece para la institución.
-¿Cuáles serían para usted los principales logros? - Creo que se han dado pasos importantes. Pero si tengo que señalar un logro fundamental es, sin duda, la respuesta institucional a uno de los grandes problemas del quehacer médico. Todos sabemos que nuestro país ostenta el triste récord en denuncias de mala praxis, en su inmensa mayoría fruto de las ausencias legales que permiten la vigencia de una industria del juicio y que si bien -también mayoritariamente- son desestimadas, crean zozobra en los colegas por lo que significan moral y económicamente. Uno de cada cinco médicos en el país, sufre de una demanda de sus pacientes, según estadísticas de organizaciones profesionales.
-¿Cómo se enfrentó esa realidad? - Disponíamos de un instrumento que venía desde antes de nuestra conducción: el Sistema Solidario de Ayuda Profesional (Saap), que cumplía con sus fines pero que tenía debilidades importantes. Fue entonces cuando hicimos un cambio, una reforma. El objetivo era claro: pretendíamos ofrecer una mejor protección, con mayor cobertura y más amplitud. Con tal motivo realizamos una alianza con una empresa líder en el campo de los seguros. La respuesta fue inmediata. Pasamos de 1997 adherentes, cuando asumimos la conducción del Consejo, a 7936 adherentes a septiembre de este año. Esto, sin duda, ha fortalecido la capacidad de respuesta ante los embates de la industria del juicio.
-¿Se trata de una adhesión voluntaria? -Sí, claro. Y a este logro debemos agregar una serie de acciones destinadas a respaldar fuertemente la actividad profesional. En este campo hemos profundizado, ampliado la oferta, de cursos de actualización y de certificación de especialidades, donde participan como alumnos más de 700 colegas anualmente, a los que debemos sumar los profesionales que imparten los módulos, planifican los contenidos, incorporan los últimos avances de la ciencia médica; pero, además, pusimos en marcha el programa de Actualización a Distancia (Padi), donde nuestro matriculados tienen la posibilidad de acceder vía Internet a módulos de actualización con puntaje para revalidación de especialidades; hemos creado nuevas especialidades, para responder al avance incesante de la ciencia y la tecnología médica. A lo que podríamos agregar la publicación de Guías Clínicas, que significan un aporte fundamental para la actividad profesional; el suplemento Temas de Divulgación Médica, que se edita junto a la Revista Ethica, que va alertando a los médicos sobre enfermedades prevalentes o la realización, por séptima vez ahora en noviembre, del Festival Internacional de Cine Médico y Científico.
-¿Cuál es la situación socio-económica de los médicos actualmente? - A nivel de realidad social y económica de los médicos, lamentablemente, no ha cambiado significativamente. Subsisten las profundas postergaciones salariales; persiste la existencia de contratos leoninos, sigue habiendo sobreocupación, hay discriminaciones legales que favorecen la "industria" del juicio. Pero para cambiar esa realidad, estamos convencidos que sólo hay un solo e irremplazable protagonista: los propios médicos, en unidad, solidaridad y organización, asumiendo estas actitudes como valores fundamentales. Este objetivo nos excede como institución. Todos sabemos que por ley, el Consejo controla, no agremia. Alentamos, por cierto, porque ningún problema o situación vinculada a la medicina y a la salud, nos puede ser ajena, esa dimensión de compromiso colectivo. En tanto, para que los colegas no queden en la indefensión, el Consejo brinda el servicio de asesoramiento gratuito ante problemas laborales, a través de un estudio jurídico de especialistas en el tema.
-¿Por qué cuesta tanto esta dimensión de la actividad médica? - Los modelos económicos hegemónicos desde fines del siglo pasado han impuesto el individualismo, que hace creer que zafar de esas condiciones adversas es una tarea individual. Una gran ilusión óptica que a través de largos años atentó contra el sentido de la unidad como fuerza de cambio; que impidió la organización, especialmente aquella vinculada con la defensa de nuestros derechos y despojó de valor a la acción solidaria. Y para cambiar la realidad no hay otro camino que asumirnos como protagonistas de ese cambio, articulando esas tres palabras que nos cuesta hacerlas realidad. Lamentablemente, la lectura de una empecinada y duradera realidad nos dice que estamos atrapados en ese laberinto del individualismo. Chocamos una y otra vez contra el mismo muro. Y, sin embargo y como siempre la clave está en nosotros mismos. Sin lucha colectiva, nos convertimos en hacedores resignados de esa realidad que es preciso cambiar. Las luchas no se libran en soledad.
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